El toque de la muerte

Platicando con unos amigos Robert y FJCS, salió un tema muy interesante, acerca del amor y la ética en el mismo. Las conclusiones alcanzadas son interesantes.

Existen dos formas de acabar con una relación de pareja de forma efectiva, una letal e inmediata y la otra lenta y agonizadora, sin embargo al final, es inevitable en cualquiera de las 2, cuando alguna de las partes falle la relación terminara

La primera es: El toque de la muerte

El toque de la muerte ocurre, cuando al menos una de las partes falla contra otra que está muy comprometida en la relación, este fallo ocurre básicamente en la infidelidad.

Cuando la pareja infiel es descubierta y sabiendo que significa el final de la relación, la parte traicionada entra en el rito de perdida, prácticamente el mismo que ver morir a un ser amado. El dolor es tal que se desea revertir. El problema con esto es que a diferencia de la muerte, puede ser revertido y se desea revertir para parar el dolor. La parte que generalmente baja la guarda es la traicionada. Con el fin no sentir más dolor llega a “perdonar” la traición, solo que la traición en sí, es el mismo toque de la muerte. Al momento de la reconciliación el dolor para y pareciera que todo volverá a la normalidad, sin embargo poco a poco se irá muriendo el sentimiento, en un par de meses, el traicionado se dará cuenta que no debió volver y le perderá el respeto a la relación, podría incluso acostarse con otras personas, sin ningún tipo de sentimiento de culpa, pues al ya no sentir nada por la otra persona y al no respetar la relación que “rescato”, no habrá motivo para no hacerlo. La libertad se anhela, creando un infierno de la relación rescatada, la parte infiel al saber que ya le fueron infiel, se re justificara con otras aventuras. Al final el resultado es obvio, ambas partes se sienten con la libertad de acostarse con otras personas, luego entonces, ni siquiera es ético mantener una relación así y vendrá lo inevitable, la separación final, aunque a diferencia de lo anterior, aquí no habrá dolor y si mucho deseo terminarla.

La segunda es: Solvencia económica.

Esta última tiene la capacidad de destruir una relación casi de inmediato aunque en algunos raros casos podría ser la clave para continuar y fortalecer. Cuando las necesidades básicas no pueden ser cubiertas con el monto de dinero disponible, viene un conflicto tal, que deja en claro que el amor no es hasta que la muerte los separe, sino hasta que llegue la banca rota. Empiezan conflictos por cosas, como el pago de recibos de energía eléctrica, los reclamos inmediatos al dejar conectado determinados aparatos por descuidos de alguna de las partes, se le suma el cambio drástico del tipo de vida, si estaban acostumbrados a salir de noche de bar o a viajar cada fin de semana, cada movimiento reprimido se va a cumulado en un resentimiento contra la pareja por no poder proveer lo que antes podía. Si estos problemas económicos continúan y alguna de las partes no logra entender que debería apoyar a la pareja, inevitablemente terminara la relación. Curiosamente este mismo problema es una las pruebas de amor real, si ambas partes se apoyan mutuamente y sobrellevan la situación el tiempo total que dure la misma, al terminar el problema económico su relación estará fortalecida y tendrá mas probabilidades de continuar juntos como pareja valorándose mutuamente.

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